Budapest es de esas capitales que enamoran a cualquier grupo: el Danubio partiendo la ciudad en dos, edificios monumentales a cada paso, balnearios de aguas termales donde pasar la tarde juntos y una vida nocturna famosa en toda Europa. Además, sigue siendo más asequible que muchas otras capitales del continente. En esta guía te contamos qué ver en Budapest, dónde comer y dormir, cómo moverte, cuánto cuesta y, sobre todo, cuál es la mejor época para ir según lo que busque tu grupo.
Qué ver en Budapest
El lado de Buda
Sube a la colina del Castillo, en funicular o andando, para recorrer el barrio histórico, la iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores, cuyas terrazas ofrecen una de las mejores vistas del Parlamento al otro lado del río. Merece la pena ir a primera hora o al atardecer, cuando hay menos gente y la luz es preciosa. Desde allí puedes bajar hacia el Puente de las Cadenas, el más emblemático de la ciudad, y cruzarlo a pie hacia Pest.
El lado de Pest
- El Parlamento: uno de los edificios más fotografiados de Europa; si queréis ver el interior, reservad la visita guiada con antelación.
- Zapatos del Danubio: muy cerca, a orillas del río, un homenaje sobrecogedor a las víctimas del Holocausto.
- Basílica de San Esteban: se puede subir a su cúpula.
- Avenida Andrássy y Plaza de los Héroes: hasta llegar al parque de la Ciudad (Városliget).
- Isla Margarita: en mitad del Danubio, perfecta para desconectar en grupo.
Balnearios y vida nocturna
Bañarse en un balneario termal es casi obligatorio en Budapest. El más conocido es el Széchenyi, con sus piscinas exteriores calientes en las que apetece meterse incluso en pleno invierno; el Rudas, en el lado de Buda, es otra buena opción. Llevad bañador, chanclas y toalla para ahorrar en alquileres, y comprobad horarios y precios en la web oficial antes de ir.
Por la noche, el antiguo barrio judío concentra los famosos ruin bars, bares montados en edificios abandonados con decoración imposible, como el Szimpla Kert. Un crucero nocturno por el Danubio con los puentes y el Parlamento iluminados es otro plan que funciona muy bien en grupo.
Dónde comer
La cocina húngara es sabrosa y contundente:
- Gulyás: la sopa de carne con pimentón que todos conocemos como goulash.
- Pörkölt: un guiso de carne.
- Pollo al pimentón con nokedli.
- Lángos: masa frita cubierta de crema agria y queso, ideal para compartir.
- De postre: la tarta Dobos o los kürtőskalács, dulces de masa enrollada que se venden en la calle.
El Gran Mercado Central es un buen sitio para probar comida local y comprar pimentón húngaro. Para brindar, nada como un vino de Tokaj o un chupito de pálinka, el aguardiente de frutas típico. Ojo: muchos restaurantes incluyen ya un cargo por servicio en la cuenta, así que revisadla antes de dejar propina.
Dónde dormir
Para tenerlo todo a mano, lo más práctico es alojarse en Pest, sobre todo en el distrito V (el centro, cerca del Parlamento y la Basílica) o en el VII (el barrio judío), que es el más animado por la noche, aunque también el más ruidoso. Si el grupo prefiere tranquilidad y vistas, Buda es más sosegada, aunque tendréis que cruzar el río más a menudo. Para grupos suele compensar alquilar un apartamento amplio: sale más barato por persona que varias habitaciones de hotel y os permite tener un espacio común para cenar o arrancar la noche.
Cómo moverse por Budapest
El centro se recorre bien a pie, y para distancias más largas el metro, el tranvía y el autobús funcionan muy bien. El tranvía 2, que recorre la orilla del Danubio del lado de Pest, es casi un paseo turístico en sí mismo, y la línea 1 del metro es una de las más antiguas del continente. Si vais a moveros mucho, os compensan los abonos de 24 o 72 horas. Desde el aeropuerto, el autobús exprés 100E os deja en el centro.
Presupuesto aproximado
Budapest sigue siendo una capital asequible comparada con Viena, París o Ámsterdam, aunque las zonas más turísticas se han encarecido en los últimos años. Como referencia orientativa, que puede variar bastante según la temporada:
- Apartamento compartido en grupo: unos 25 a 50 euros por persona y noche.
- Comida en un restaurante sencillo: unos 12 a 20 euros.
- Entrada a un balneario: unos 25 a 35 euros.
Con un presupuesto diario de unos 60 a 90 euros por persona, sin contar vuelos, se puede disfrutar de la ciudad sin agobios.
Cuándo ir: Budapest por temporadas
Primavera (marzo a mayo)
Es una de las mejores épocas para visitar Budapest. Marzo todavía puede ser fresco, pero desde abril las temperaturas se vuelven muy agradables, los parques se llenan de verde y las terrazas abren. Hay menos turistas que en verano y los precios del alojamiento son razonables. Ideal para grupos que quieren patear la ciudad sin pasar calor.
Verano (junio a agosto)
Días largos, terrazas junto al río y mucho ambiente, pero también calor intenso, con jornadas que a menudo superan los 30 grados. Es temporada alta: hay más turistas y los precios suben, sobre todo coincidiendo con grandes eventos como el festival Sziget en agosto o el Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría. Si vais en estas fechas, reservad con mucha antelación y dejad las visitas al aire libre para primera hora y para el atardecer.
Otoño (septiembre a noviembre)
Septiembre y octubre son ideales: el clima todavía es agradable, los árboles de la isla Margarita y de las colinas de Buda se tiñen de colores y la afluencia baja después del verano. En septiembre suele celebrarse un festival del vino en el Castillo de Buda, un plan perfecto para un grupo. Noviembre ya es más frío y gris, pero los precios bajan y los balnearios se disfrutan todavía más.
Invierno (diciembre a febrero)
Hace frío de verdad, con temperaturas que a menudo rondan o bajan de cero. A cambio, diciembre es mágico gracias a los mercados navideños, como los de la plaza Vörösmarty y la Basílica de San Esteban, y no hay nada como bañarse en las piscinas exteriores del Széchenyi mientras sale vapor del agua. Enero y febrero son los meses más tranquilos y baratos del año, una buena opción si al grupo no le importa abrigarse.
Mejor época para ir en grupo
- Buen tiempo y precios razonables: abril, mayo, septiembre o principios de octubre.
- Ambiente navideño: finales de noviembre y diciembre, aunque los fines de semana se llenan.
- Festivales y fiesta: el verano es vuestro momento, siempre que reservéis con tiempo y llevéis bien el calor.
Consejos para ir en grupo
- Reservad con antelación la visita al Parlamento y los cruceros por el Danubio si sois muchos.
- Llegad pronto a los balnearios los fines de semana para evitar colas.
- En los ruin bars más famosos puede haber cola por la noche, así que tened un plan B en el mismo barrio.
Para que nadie tenga que ir haciendo cuentas con florines y euros, apuntad los gastos comunes en una app como BuddyFog desde el primer día: así, al volver, cada uno sabe exactamente lo que debe y el viaje termina tan bien como empezó. Más destinos en viajes por destino y en el blog.
Cómo encontrar grupo para ir a Budapest
Si quieres ir a Budapest y no tienes con quién, en BuddyFog puedes revisar los viajes publicados o publicar tu ruta a Budapest con un mínimo de personas. Para encontrar gente con tu mismo ritmo, pásate por compañeros de viaje y lee cómo encontrar compañeros de viaje para tu próximo destino.
¿Te planteas un paquete? Antes, compara en viaje en grupo organizado o entre viajeros: cuál te conviene. Más planes en viajes en grupo.
Imagen de portada: «Hungarian Parliament 2014», de Perituss, Wikimedia Commons, dominio público (CC0).
